Seguro que cuando termines la reforma de tu vivienda estarás deseando empezar a disfrutar de ella. Por muy cuidadosa que haya sido la empresa encargada de realizar el trabajo, siempre será necesario efectuar una limpieza de obra. En las siguientes líneas te mostramos unos consejos para que puedas hacerla tú mismo.

¿Cómo hacer una limpieza de obra sencilla?

Toma nota de los siguientes consejos para conseguir hacer una limpieza de obra de manera sencilla.

1. Ventilar. Cuando te entreguen tu casa después de la reforma es importante que ventiles bien la vivienda. De no hacerlo podrías poner en riesgo tu salud. Decimos esto, porque además de polvo, puedes encontrar algunos olores nocivos o algo tóxicos. Si tienes que empezar antes, te recomendamos que utilices una mascarilla.

2. Primera limpieza. En una primera limpieza retira la mayor cantidad de suciedad posible. Barre, quita el polvo de los muebles y de cualquier otro elemento de tu vivienda. Una aspiradora en estos casos suele ser la mejor aliada. Ten en cuenta que debe ser potente y que cuando concluya la limpieza tendrás que esmerarte para limpiar también el aparato.

3. Interior de los armarios. Si no has podido vaciar todos los armarios antes de la reforma, te tocará hacerlo ahora. Es probable que tengas que lavar todo lo que tenías guardado en su interior. Cuando el armario esté vacío límpialo bien por dentro.

4. Fregar. Después de haberte desecho de la mayor cantidad de polvo posible llega el momento de fregar. Con una fregona tendrás que ocuparte de los suelos, mientras que debes usar un paño para muebles, puertas y ventanas. Tanto en un caso como en otro, cambia el agua que utilices para limpiar cada poco tiempo. Te aconsejamos que no emplees ningún producto químico hasta que todo este bastante limpio.

5. Manchas. Después de esta limpieza es posible que queden manchas que no han salido, como de yeso o pintura. Te tocará limpiarlas una por una. Hazlo con cuidado para no dañar la superficie.

6. Ventanas. Las ventanas tendrás que limpiarlas en un primer momento, servirá para quitar la suciedad más importante. Después, cuando ya esté el resto de la vivienda impoluta, te recomendamos que las vuelvas a limpiar. Esta segunda vez será de manera más profunda.

7. Polvo. Te darás cuenta de que con el devenir de los días seguirá apareciendo polvo de la obra. Por lo que tendrás que ser muy constante con la limpieza durante algunas semanas.

Aunque ya sabes cómo hacer una limpieza de obra sencilla, la opción de contratar los servicios de una empresa profesional también puede ser válida. Es cierto que tiene un precio, pero te ahorrará bastante trabajo. Te toca a ti decidir.

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